Discursos de las representantes de MADRE en las sesiones interactivas sobre la reforma de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo del Milenio
Las representantes de MADRE, Mirna Cunningham y Alejandra Sardá, fueron seleccionadas conjuntamente por la sociedad civil y el grupo de trabajo de las Naciones Unidas para participar en la serie de sesiones interactivas de la Asamblea General de las Naciones Unidas con la sociedad civil durante el 23 y 24 de Junio del 2005 en la ciudad de Nueva York. Las sesiones representan la única oportunidad para la sociedad civil de presentar sus puntos de vista sobre la propuesta de reforma de las Naciones Unidas del Secretario General y los Objetivos de Desarrollo del Milenio (iniciativa global para la erradicación de la pobreza y la promoción del desarrollo para al año 2015) antes de la Cumbre del Milenio + 5 en Septiembre del 2005.
Los discursos son presentados más abajo.
La libertad de vivir con dignidad
Intervención de Alejandra Sardá (MADRE)
El Consejo de Derechos Humanos que reemplazara a la actual Comision como principal organismo de la ONU en la materia, debe reafirmar explícitamente el compromiso ya asumido por los actuales Procedimientos Especiales en cuanto a que las violaciones a los derechos humanos fundadas en la orientación sexual, la identidad y la expresión de género, caen dentro de su mandato. Ninguna religión, ninguna cultura puede ser una excusa para que los Estados comentan o toleren violaciones a los derechos humanos. Nuestras vidas como lesbianas o transgéneros, como bisexuales o gays, no son vidas de segunda categoría. Tampoco lo son nuestros derechos ni lo es nuestra dignidad.
La libertad para vivir sin miseria
Intervención de Mirna Cunningham (MADRE): Relacionando el Desarrollo y los Derechos Humanos
Naksa. Saludos desde mis comunidades multiétnicas en la Región Autónoma Atlántico Norte de Nicaragua y la Organización MADRE. Muchas gracias por permitirnos a las Mujeres Indígenas presentar nuestro punto de vista sobre este importante proceso.
Queremos que el documento final de la Cumbre en Septiembre considere nuestro concepto de desarrollo y los efectos sobre nuestras vidas y comunidades de la perspectiva dominante de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el cual está basado en la idea de que el "desarrollo" eventualmente fluirá desde las mismas políticas macroeconómicas que en gran medida han causado las crisis que los objetivos intentan resolver. Consideramos que el enfoque dominante sobre desarrollo se ha caracterizado por el proceso de consolidación de los mercados, el recorte de los gastos del gobierno, la privatización de los servicios básicos, la liberalización del comercio y la producción principalmente para el sector exportador, la asociación entre lo público y lo privado, y el resultado ha sido desastroso. El documento propuesto no refleja el impacto sobre las vidas de las mujeres y huérfanos del VIH/SIDA o la relación entre el modelo de desarrollo y el desplazamiento forzado, las migraciones, el tráfico de personas, la prostitución forzada y la violencia contra las mujeres.
La situación de pobreza se ha incrementado en nuestros países , la explotación en nuestros países pobres contribuyó a la destrucción de formas de vida sostenible, aceleró la pérdida de tierras y recursos naturales, los medios de subsistencia y desplazamiento, el proceso de asimilación y destrucción de nuestra cultura. Cuestiones como el sistema local de alimentación tradicional, el conocimiento y formas de vida, las amenazas para mantener sistemas como la producción de monocultivos para el sector exportador, la extracción minera, la contaminación ambiental y las semillas genéticamente modificadas y tecnología, son cuestiones que deben ser abordadas.
El resultado más dramático es el uso de la violencia por parte de nuestros gobiernos para imponer este modelo de desarrollo y las medidas económicas, mientras que el pobre resiste para sobrevivir, causando más problemas de gobernabilidad y democracia. Problemas que no serán resueltos sólo creando un Fondo para promover la democracia, pero reconociendo que las causas de la exclusión, discriminación y pobreza se derivan de la profundas causas estructurales e históricas que sólo pueden ser cambiadas a través de la voluntad política, suficientes recursos y la participación efectiva de los sectores pobres, especialmente de las mujeres.
A pesar de la enorme diferencia, para los Pueblos Indígenas existen puntos comunes sobre los elementos básicos de un modelo de autodesarrollo, siendo estos los siguientes:
- La autodeterminación entendida como las posibilidades del manejo independiente de sus territorios y recursos por parte de sus propias instituciones, ejerciendo su derecho de autogestión.
- La recuperación de la cultura sostenible como base de la economía local para fortalecer sus capacidades, promover la seguridad alimentaria así como las oportunidades para participar en las economías de mercado.
- La recuperación y consolidación del conocimiento tradicional, espiritual y los sistemas de derechos.
- El acceso para el uso y beneficio de la propiedad comunal colectiva: territorios, recursos naturales, biodiversidad, conocimiento intelectual colectivo.
El problema con los Objetivos de Desarrollo del Milenio es que las metas y los indicadores incluyen prioridades neoliberales dentro de la política de desarrollo utilizando el lenguaje de los derechos humanos. Ellos intentan ¿erradicar la pobreza extrema y el hambre� (Objetivo 1), basándose en la idea errónea de que se puede eliminar la pobreza a través del crecimiento de la economía a nivel nacional (PNB) y suponen que las privatizaciones de servicios representan una estrategia y no un obstáculo para el desarrollo económico.
Es crucial para las mujeres que los Objetivos de Desarrollo del Milenio se ocupen de nuestro derecho a poseer y heredar propiedades, los derechos sexuales y reproductivos, violencia incluyendo las desventajas y discriminaciones basadas en diferencias étnicas y de género y en la educación intercultural de por vida para reducir la pobreza y contra la discriminación.
La implementación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio debe ser consistente con los derechos humanos reconocidos internacionalmente de las mujeres y los Pueblos Ind�genas recordando la indivisibilidad de los derechos humanos. Esto significa que la igualdad entre los géneros y el reconocimiento de los Pueblos Indígenas como pueblos distintivos, el respeto por nuestros derechos individuales y colectivos a la tierra y territorios, y el uso sostenible de los recursos naturales son esenciales para el alcance de una solución justa y sostenible de la extensa pobreza.
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio se basan en el ingreso diario de $1 como indicador de extrema pobreza. Esta medida de pobreza basada en el ingreso oculta la experiencia de millones de personas para quienes la pobreza no depende principalmente del ingreso, sino de su aislamiento de modelos sostenibles de consumo y producción. Por ejemplo, los Pueblos Indígenas afirman que su pobreza y riqueza dependen principalmente del acceso y el control de nuestros recursos naturales y del conocimiento tradicional que representan el fundamento de las culturas indígenas y de su forma de vida. En las comunidades Indígenas, los derechos humanos (es decir, el reconocimiento por parte de los gobiernos de los Derechos Colectivos de los Pueblos Indígenas sobre el territorio, los recursos naturales y el conocimiento tradicional) son esenciales para el desarrollo.
Por ejemplo, las violaciones al derecho de soberanía de los Pueblos Ind�genas hace que nuestras comunidades sean especialmente vulnerables a los abusos de la globalización corporativa. En la mayoría de los casos, no se les exige a las corporaciones que realicen compensaciones o consulten con las comunidades Indígenas antes de apropiarse de los recursos de sus territorios. Históricamente, nuestro conocimiento ha sido desarrollado, compartido y utilizado en forma colectiva. Pero las reglas del comercio internacional no reconocen la propiedad intelectual colectiva. En consequencia, el conocimiento de los Pueblos Indígenas está siendo apropiado por personas individuales y corporaciones que buscan los derechos de patente. Desde la perspectiva de las corporaciones multinacionales, estos asuntos tienen que ver con cuestiones de comercio. Pero desde la perspectiva de las comunidades afectadas, estas son cuestiones que tienen que ver fundamentalmente con el desarrollo y los derechos humanos.
Si los Objetivos de Desarrollo del Milenio deben satisfacer las necesidades de las comunidades pobres alrededor del mundo, estos deben ser implementados con el reconocimiento del derecho al desarrollo. El desarrollo sostenible, el cual depende de una extensa participación civil, de la justicia social, y de un cambio fundamental en el balance de poder, se deja de lado porque los Objetivos de Desarrollo del Milenio no contemplan el marco de los derechos humanos. Así como los principios de derechos humanos deben servir como nuestro marco para implementar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el desarrollo sostenible debe servir como una estrategia orientadora.
El alcance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio debe estar basado en los derechos humanos, los gobiernos deben asegurar la prohibición absoluta de la discriminación racial y penalizar estas violaciones y deben promover las políticas multiculturales. Es imprescindible la conclusión rápida de una declaración fuerte sobre los derechos de los Pueblos Indígenas. El enfoque de los derechos humanos sobre el desarrollo debe ser operacionalizado por las Agencias de las Naciones Unidas, los gobiernos y las instituciones financieras y debe ser el marco de apoyo para los Objetivos de Desarrollo del Milenio y las estrategias de reducción de la pobreza. Instamos a los gobiernos a que la discusión del documento para Septiembre considere el lenguaje propuesto por organizaciones de mujeres y la recomendación de la Cuarta Sesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Pero más importante demandamos que los Gobiernos y las Agencias de las Naciones Unidas incluyan mecanismos específicos para la participación de la sociedad civil, las mujeres y los Pueblos Indígenas en el proceso de implementación y monitoreo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Muchas Gracias.

