La Violencia en Irak exige una respuesta por parte de las Naciones Unidas:
Un llamado de MADRE por la presencia de Fuerzas de
Mantenimiento de Paz Internacionales
Marzo 2006
El actual incremento de la violencia sectaria en Irak demuestra la urgente necesidad de ponerle fin a la ocupación estadounidense y el despliegue de fuerzas de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas. En estos tiempos críticos, MADRE, organización internacional de mujeres pro-derechos humanos, reitera el llamado por el fin inmediato de la ocupación estadounidense en Irak. Dado que los Estados Unidos han desmantelado la capacidad de gobernar en Irak, MADRE considera que este tipo de llamados debe ser acompañado por un programa que cumpla con las necesidades de la población iraquí en lo que se refiere a seguridad, a poseer un gobierno funcional y la provisión de servicios básicos dentro del marco de los derechos humanos. El aumento reciente de la violencia sectaria y el próximo tercer aniversario de la invasión en Irak liderada por el gobierno de Bush representan oportunidades estratégicas para que el movimiento de paz internacional exija el mandato de las Naciones Unidas reemplazando a las fuerzas ocupantes en Irak.
Existen seis razones para este llamado:
- Gran parte de la población Iraquí está de acuerdo con la presencia de tropas de las Naciones Unidas en Irak. Grand Ayatollah Ali Sistani, líder de la mayoría Chiita, y si bien discutible, la persona más poderosa en Irak, ha intentado durante mucho tiempo obtener la presencia de las Naciones Unidas. Si bien Sistani no es un líder elegido democráticamente, él representa la visión de millones de iraquíes. El analizar la legitimidad de cualquier intervención militar requiere tener en cuenta las opiniones de la población civil. Existe un determinante llamado por la presencia de las Naciones Unidas en Irak.
- A diferencia de las fuerzas de ocupación estadounidenses, la Naciones Unidas es considerada una institución con legítima autoridad por parte de varios gobiernos y la población del Medio Oriente. Si bien los gobiernos de la región se oponen a contribuir a la ocupación liderada por los Estados Unidos con tropas, existen indicios (por ejemplo, durante las conversaciones de Dick Cheney con el Presidente de Egipto Hosni Mubarak en Enero del 2006) que la Liga Arabe podría llegar a contribuir con tropas para la formación de una verdadera fuerza multilateral en Irak. Este tipo de tropas podría ayudar a disipar las percepciones de la conspiración entre Estados Unidos/Europa/Israel contra la población Musulmana que actualmente están siendo diseminadas para lograr apoyo al proceso de militarización y una agenda social reaccionaria en muchos países del mundo.
- El despliegue de una fuerza internacional señalando el fin de la ocupación estadounidense podría debilitar considerablemente a los grupos insurgentes iraquíes. Estos grupos armados han cometido graves violaciones a los derechos humanos, principalmente contra la población civil Iraquí. El principal blanco de los insurgentes es la ocupación de los Estados Unidos y cualquiera que sea considerado un 'colaborador'. El fin de la ocupación no le permitirá a la insurgencia su principal blanco y anulará el tema de reclutamiento como el más poderoso de sus mensajes.
- George Bush invadió Irak en clara violación a la Carta de las Naciones Unidas como parte de una estrategia para que las Naciones Unidas sean "irrelevantes" a la conducta de los Estados Unidos en todo el mundo. La reafirmación del liderazgo de las Naciones Unidas en Irak podría representar una victoria para los sectores gobernantes y la cooperación internacional en un momento en el que el desacato del gobierno de Bush en relación a estos principios continúa amenazando la paz y la seguridad internacional.
- MADRE reconoce que las misiones de mantenimiento de paz son en sí mismas politizadas, y en algunos casos, han provocado violaciones a los derechos humanos, en particular, violencia sexual contra las mujeres y niñas. Pero las verdaderas alternativas se encuentran entre la actual ocupación del gobierno de los Estados Unidos que busca defender y normalizar violaciones graves a las Convenciones de Ginebra y a las leyes de derechos humanos a nivel internacional en Irak (el uso de la tortura, ejecuciones y armas prohibidas contra la población civil; el rechazo a brindar ayuda médica de emergencia; y apoyo a los escuadrones de la muerte, por nombrar sólo algunas); y una fuerza multinacional que posea legitimidad en la región y responda a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y los estándares internacionales de derechos humanos.
- El llamado del movimiento de paz en los Estados Unidos a "traer las tropas a casa" es un dicho, pero no una política. Mientras que somos testigos del incremento de escenas de violencia armada e inseguridad impactando a la población iraquí, muchos dudan sobre la prudencia y aspectos morales de un incondicional retiro de las tropas estadounidenses. Para que el llamado de "traer las tropas a casa" sea un llamado creíble debe estar relacionado a políticas concretas que aborden la necesidad imperante de la población iraquí en cuanto a seguridad y gobernabilidad.
Por lo tanto, MADRE hace un llamado por el fin de la ocupación de los Estados Unidos y el retiro de las tropas estadounidenses para ser reemplazadas por un conjunto de fuerzas de paz compuesta por fuerzas cascos azules de las Naciones Unidas y tropas de la Liga Árabe y la Organización de la Conferencia Islámica.