Press Releases

An Open Letter from the Continental Network of Indigenous Women to the Peruvian Government

Posted on: Wednesday, May 13, 2009

Keywords: Peru, Latin America, Indigenous Rights, Combating Violence Against Women

By Tarcila Rivera Zea, member of MADRE's Network of Experts

 

Partial translation from the original Spanish.


 

 

Continental Network of Indigenous Women

South American Region


Lima, May 13, 2009



To:

Alan Garcia Perez, President of the Republic of Peru
Javier Velasques Quesquen,  President of the Congress of Peru
Yehude Simon Munaro, President of the Cabinet
Antonio Brack Egg, Minister of the Environment
Roger Najar Kokally, President of the Commission of Andean, Amazonian, and African-descendent Affairs in the Congress of Peru
Carmen Vildoso Chirinos, Minster of Women and Social Development


Distinguished Ladies and Gentlemen,


The Continental Network of Indigenous Women in the South American Region expresses its profound concern at the acts of violence that occurred during the strike carried out by the Indigenous Peoples of the Peruvian Amazon. Indigenous Peoples are defending their territorial rights and demanding that the government of Peru repeal decrees that threaten the lives and survival of their communities and uphold the rights of Indigenous citizens as  guaranteed by the Constitution of Peru.

Covenant No. 169 of the International Labor Organization, ratified by the Peruvian State, as well as the United Nations Declaration on the Rights of Indigenous Peoples, are instruments of international law that support our request, as does the Universal Declaration of Human Rights.

In a process of more than 30 years of dialogue and negotiation between the States and the Indigenous Peoples at the United Nations, we have attained international instruments which recognize our right to free, prior and informed consent regarding all matters which involve our lives, resources and territories. As a Member State of the United Nations, Peru is obligated to respect and implement these instruments.

The Colombian state, as an example in our sub region, has recently adhered unilaterally to the United Nations Declaration on the Rights of Indigenous Peoples, even though it originally opposed this document when it was being drafted.

The agricultural, mineral, petroleum, wood and medicinal resources of Indigenous Peoples, along with their traditional knowledge of these resources, contribute to the development of the country and the well-being of its citizens and have been used for centuries without objection of our people. Under this premise, we believe that the Peruvian State has the obligation to protect and defend these resources along with its possessors.

We do not consent to being excluded from decisions regarding the resources situated in our territories, which have been preserved by our ancestors for centuries. It is our right to safeguard the continuity of this natural heritage in order to ensure a future with dignity and full rights for future generations.

We call on the government of Peru to:

  1. Respect Indigenous Peoples’ right to free, prior and informed consent, regarding matters that pertain to their lives, territories, and resources.
  2. Respect the right to dialogue and establish appropriate means and mechanisms to avoid conflicts and confrontations that degenerate into acts of violence against the Indigenous Peoples of Peru.
  3. Considering the years invested by the states and Indigenous Peoples into the elaboration of the instruments of international law, both parties must formulate and implement policies for the Indigenous community that guarantee their rights, dignity and existence within the State to which they belong.  


We adhere to all the declarations that contribute to the establishment of dialogue and guarantee the right to life for our brothers and sisters in the Peruvian Amazon.

Finally, we call on the bodies of the United Nations, such as the Special Rapporteur on Human Rights and the Permanent Forum on Indigenous Issues, to act as mediators to create a dialogue aimed at resolving this conflict.
 

Sincerely,

Tarcila Rivera Zea
Coordinator, Continental Network of Indigenous Women: South American Region

 


 

Enlace Continental de Mujeres Indígenas
 
Región Sudamérica

 

Lima, 13 de mayo del 2009



Señores / a.

Alan García Pérez,  presidente de la República del Perú.
Javier Velásquez Quesquén, presidente del Congreso del Perú.
Yehude Simon Munaro, presidente del Consejo de Ministros.
Antonio Brack Egg,  ministro del Medio Ambiente.
Róger Nájar Kokally, presidente de la Comisión de Asuntos Andinos, Amazónicos y Afrodescendientes del Congreso del Perú.
Carmen Vildoso Chirinos, ministra de la Mujer y Desarrollo Social.

 

Distinguidos señores / a:

El Enlace Continental de Mujeres Indígenas Región Sudamérica manifiesta su profunda preocupación ante los hechos de violencia suscitados durante el paro que llevan a cabo los pueblos indígenas de la amazonía peruana por la defensa de sus derechos territoriales, quienes han recurrido a esta medida de presión para que el Estado derogue decretos legislativos que atentan contra sus vidas y su pervivencia como pueblos y ciudadanos / as sujetos de derechos plenos, garantizados en la actual Constitución Política del Perú.  

El Convenio No 169 de la OIT, ratificado por el Estado Peruano  y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas son instrumentos de derecho internacional que amparan este pedido, así como, la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Somos testigos del rol que el Estado Peruano ha jugado reconociendo las tierras indígenas como inalienables, imprescriptibles e inembargables en la Constitución de 1979, que fue elaborada y firmada por el “líder histórico” del partido del gobierno actual. Igualmente recordamos que dicha carta magna sindica que todos tienen el derecho de habitar en un ambiente saludable, ecológicamente equilibrado y adecuado para el desarrollo de la vida, siendo hoy obligación del Estado el prevenir las causas que producen el cambio climático que preocupa al mundo entero.

En un proceso de más de 30 años de diálogo y negociación entre los Estados y los pueblos indígenas en las Naciones Unidas hemos logrado instrumentos internacionales que reconocen nuestro derecho a la  libre determinación y a la consulta previa, libre e informada sobre asuntos que involucran nuestras vidas y el destino de nuestros recursos y territorios. Siendo el Perú un Estado miembro de la ONU, es su deber el respetar, implementar y velar por el cumplimiento de estos instrumentos, los mismos que son tomados en cuenta incluso por el Banco Mundial y el BID en el diseño e implementación de sus políticas, donde están incluyendo a  representantes indígenas.

El Estado Colombiano, como ejemplo en nuestra sub región acaba de adherirse unilateralmente a la  Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas siendo un estado que manifestó su oposición en su proceso de elaboración.  

Los recursos agrícolas, mineros, petroleros, madereros y medicinales de los pueblos indígenas, así como sus conocimientos tradicionales sobre los mismos, son un aporte al desarrollo del país y el bienestar de sus ciudadanos / as y han sido utilizados por siglos sin objeción alguna por parte de nuestros pueblos.  Bajo esta premisa consideramos que el Estado Peruano tiene también la obligación de proteger y defender dichos recursos junto con sus poseedores.

Por todo ello, jamás podremos aceptar ser excluidos / as en las decisiones que se tomen sobre el destino de los recursos que se encuentran en nuestros territorios que han sido preservados por nuestros antepasados desde hace siglos, siendo un derecho irrenunciable velar por la continuidad de este legado a fin de asegurar a las nuevas generaciones un futuro con dignidad y plenos derechos.

Por todo ello, señores responsables de las decisiones políticas en el Perú:

  1. Instamos a respetar el derecho al consentimiento, previo, libre e informado de los pueblos indígenas sobre los asuntos que  involucran su vida, sus territorios y recursos.
  2. Pedimos respetar el derecho al diálogo, instalando los medios y mecanismos apropiados para evitar conflictos y enfrentamientos que degeneren en actos de violencia contra los pueblos indígenas del Perú.
  3. Los años invertidos  por los Estados y pueblos indígenas en la elaboración de los instrumentos de derecho internacional deben llevar a ambas partes a formular e implementar políticas para los pueblos indígenas que aseguren sus derechos, dignidad y existencia dentro de un Estado del cual formamos parte.


Nos adherimos a todas las declaraciones que contribuyan a la instauración del diálogo y la garantía por la vida de nuestros hermanos y hermanas de la amazonía peruana.

Finalmente hacemos un llamado a los organismos e instancias de las Naciones Unidas, tales como la Relatoría Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos y el Foro Permanente para Asuntos Indígenas de la ONU, a actuar como mediadores para la construcción de espacios de diálogo y resolución de este conflicto.

Haciendo votos para que la serenidad, claridad y sabiduría los guíen a tomar las mejores decisiones nos suscribimos de ustedes.
 

Atentamente,

Tarcila Rivera Zea
Coordinación Enlace Continental de Mujeres Indígenas Región Sudamérica
 


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