El Derecho Internacional obliga a los Estados Unidos a Garantizar los Derechos de las Mujeres en Irak: Una Carta Abierta al Embajador de los Estados Unidos en Irak
27 de Julio del 2005
Al Excelentisimo Embajador Khalilzad,
MADRE, organización internacional de mujeres pro derechos humanos, apoya enfaticamente el llamado de organizaciones de mujeres iraquíes por el inmediato rechazo del Artículo 14 del borrador de la Constitución Iraquí. Como Ud. sabe, el Artículo 14 intenta reemplazar las leyes de status personal del Irak de 1959 (las cuales se encuentran entre las más progresistas del Medio Oriente) con la Ley Sharia o Ley Islámica. El Artículo 14 representa una grave amenaza a los derechos de las mujeres iraquíes, a los principios fundamentales de la democracia y a la primacía del Derecho Internacional. Tomando en cuenta esta peligrosa propuesta, recibimos con agrado sus comentarios del 25 de Julio indicando que los Estados Unidos trabajaría para garantizar los derechos de las mujeres iraquíes.
Como fuerza ocupante en Irak, los Estados Unidos están obligados legalmente por la Convención de la Haya de 1907 a garantizar los derechos humanos de la población civil iraquí, incluyendo todos los derechos humanos de las mujeres. Desafortunadamente, los Estados Unidos no han cumplido con esta obligación. De hecho, la situación de los derechos humanos de las mujeres iraquíes está mucho peor desde la ocupación de los Estados Unidos que bajo el régimen represivo de Saddam Hussein. A diferencia de la actual Asamblea Nacional Iraquí (institución que cuenta con el apoyo de los Estados Unidos), el ex gobierno Ba'ath garantizó los derechos básicos de las mujeres - derechos conseguidos por el movimiento de las mujeres iraquíes antes de que los Estados Unidos instalaran al Partido Ba'ath en el poder en 1963. Es reconocido ampliamente que el gobierno Ba'ath utilizó los derechos de las mujeres sólo para consolidar su propio poder, incorporando a las mujeres al ámbito laboral y al ámbito público en general para que pudieran ser movilizadas más facilmente en nombre del Estado. Sin embargo, el hecho es que antes de que fueran "liberadas" por las fuerzas estadounidenses, las mujeres iraquíes tenían derecho a la educación, al empleo, a la libertad de movimiento, a un salario equitativo y a servicios de cuidados de las niñas y niños para todas, al igual que los derechos de herencia y propiedad, a elegir con quien casarse, a votar y ocupar cargos públicos. Irónicamente, estos derechos fundamentales corren peligro de ser eliminados en el Irak "democrático" creado por los Estados Unidos.
Los Estados Unidos son los responsables directos de la situación política actual que se muestra en contra de los derechos de las mujeres iraquíes. En el 2003 Paul Bremer, jefe de la Autoridad Provisionial de la Coalición (CPA, por sus siglas en inglés), nombró a clérigos musulmanes reaccionarios como representantes del Consejo Gobernante Iraquí, autorizando así a líderes en cargos públicos el restringir los derechos humanos de las mujeres. En el período antes de la elección de la Asamblea Nacional, los Estados Unidos también se opusieron a una serie de demandas de las organizaciones de mujeres en Irak, incluyendo llamados a: establecer un ministerio de mujeres, nombrar a mujeres en el comité encargado del borrador de la constitución provisional iraquí y garantizar que el 40% de las personas nombradas en el CPA fueran mujeres; aprobar leyes que delinearan los derechos de las mujeres y penalizar la violencia doméstica; y garantizar la implementación de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la cual requiere que se incluyan a las mujeres en todos los niveles de los procesos de decisiones en situaciones de establecimiento de la paz y la reconstrucción de la post guerra.
En lugar de apoyar al movimiento de mujeres y otras fuerzas democráticas de la sociedad Iraquí, los Estados Unidos han preferido aliarse con los extremistas de derecha quienes al igual que los fundamentalistas religiosos en los Estados Unidos y en todo el mundo, utilizan la religión para avanzar una agenda política reaccionaria que comienza con el control de las mujeres dentro de la familia. No es coincidencia que la primera confrontación en el proceso de producir el borrador de la nueva constitución iraquí sea sobre las leyes de status personal que gobiernan los asuntos familiares como el matrimonio, el divorcio y los derechos de herencia y propiedad de las mujeres.
El Artículo 14, que Ud. ha condenado justamente, es el resultado de una jugada política que resigna los derechos de las mujeres en pos de ganar el apoyo de los conservadores religiosos. Como es de su conocimiento, este tipo de acuerdos ha tenido como resultado una serie de abusos graves a los derechos humanos, la destrucción de las instituciones democráticas y guerras civiles en países en todo el mundo. Por lo tanto, le exhortamos que apoye a las mujeres iraquíes quienes están exigiendo que los Estados Unidos cumplan con sus obligaciones legales indicadas en la Convención de la Haya, la Cuarta Convención de Ginebra y la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de garantizar los derechos internacionalmente reconocidos de las mujeres iraquíes bajo la ocupación estadounidense. Está en juego la capacidad de las mujeres iraquíes de disfrutar plenamente de sus derechos.
Atentamente,
Vivian Stromberg
Directora Ejecutiva, MADRE

