MADRE: Reclamando por los Derechos Humanos de las Mujeres y sus Familias en todo el mundo

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La Guerra de Bush: El Impacto sobre las Mujeres y sus Familias

por Yifat Susskind
Traducido por: Natalia Caruso

Mientras que las atrocidades del 11 de Septiembre se convierten en parte de nuestro pasado colectivo, sus repercusiones forman parte de nuestro presente y futuro. La herencia de estos ataques incorpora una verdad desagradable: que la administración Bush ha utilizado el 11 de Septiembre para avanzar en una agenda preexistente.

"Terrorismo," después de todo es un sustantivo abstracto y, al igual que "crimen" o "pobreza", es un objetivo evasivo para la guerra. Sin embargo, la "guerra contra el terrorismo" ha demostrado tener una forma cambiante, moldeada fácilmente para satisfacer los intereses de los fabricantes de armas, de las compañías petroleras y de los comerciantes libres. Mientras tanto para la gente pobre del mundo, 70% de los cuales son mujeres, niñas y niños, la reacción de los Estados Unidos al 11 de Septiembre ha intensificado la crisis sobrepuesta que forma parte de su vida diaria: pobreza y explotación de mujeres y hombres trabajadores, acuerdos de libre comercio que afectan a la gente pobre, negligencia del gobierno para tratar temas urgentes, intervención de los militares estadounidenses, y la violencia política disparada, algunos de los temas que las organizaciones hermanas de MADRE están abordando con urgencia desde el 11 de Septiembre. A través de los programas comunitarios de MADRE y nuestro trabajo en las Naciones Unidas, las mujeres de nuestras organizaciones hermanas están divulgando un importante mensaje: no existe tal cosa llamada seguridad nacional, para que la seguridad sea genuina debe ser global. Por otra parte, "la seguridad del Estado" debe ser complementada por la "seguridad personal", basada en la protección de los derechos humanos, incluyendo el derecho a alimento, hogar, servicio médico, educación y trabajo decente.

Guerra Santa Neoliberal

El día posterior al ataque al World Trade Center, los congresistas Republicanos declarararon sin ironía que la tragedia convocó a nuevas negociaciones de comercio mundial y el paso de la Autoridad de Promoción Comercial. Los Republicanos habían estado impulsando esta legislación por meses para permitirle al presidente negociar los acuerdos comerciales con poca contribución de parte del Congreso o de los promotores de los derechos del trabajador, del desarrollo sostenible y de la protección del medio ambiente. Al mismo tiempo el representante comercial de los Estados Unidos, Robert Zoellick lanzó su campaña "contraatacando al terrorismo con comercio". El Sr. Zoellick aconsejó que la manera de evitar amenazas a nuestra seguridad es ofreciendo "esperanzas económicas" a las naciones pobres (The Washington Post, 3/10/01). él y otros entusiastas neoliberales.1, discuten que dado que la pobreza es un sustento para el terrorismo, debemos aliviar la difícil situación de los pobres del mundo.

La discusión incorpora la falacia de la economía neoliberal: garantizando enormes ganancias para las corporaciones de alguna manera se beneficia a la gente pobre. Después de más de una década de que el neoliberalismo estricto se impusiera en los países pobres, el veredicto está dicho: estas políticas exacerban la pobreza y la inequidad dondequiera que se hayan puesto en ejecución.2 Incluso, no se necesita mirar más allá de los tres mil millones de personas que en todo el mundo viven con menos de 2 dólares al día para encontrar una razón de suprimir (�no solo reducir!) la pobreza. Seguramente el finalizar con la violación mundial más extensa de derechos humanos es su propia recompensa.

Después del 11 de Septiembre Bush, Cheney & Co. han trabajado para desviar la atención de su oportunismo ofensivo (que suerte que el aumento de beneficios corporativos resulta ser el eje para la lucha contra el terrorismo) poniendo brillo ideológico a las virtudes del libre comercio. Desde el 11 de Septiembre el capitalismo desregulado ha sido renovado con un sentido de misión no visto desde la Guerra Fría. El hacer compras ha sido reconocido como un deber patriótico. Negociar en el "libre" mercado se ha convertido en un ejercicio en sí mismo de libertad. En contraposición, la miseria absoluta de los países que "odian a Estados Unidos", es una encarnación de su barbarismo y represión. "El Comercio es más que eficacia económica", enunció solemnemente el Sr. Zoellick. "Esto promueve los valores que están en el corazón de esta lucha prolongada."3

Zoellick y los muchos empresarios en el gabinete de Bush presentan su dogma como una verdad absoluta más que una ideología. Al igual que fundamentalistas religiosos, los autores del estricto liberalismo exponen una interpretación absoluta y literal de una teoría (económica) y la implementan sin considerar el contexto o sin dar lugar para la crítica. Los líderes de los Estados Unidos sin duda continuarán proclamando que el fundamentalismo del mercado es la mejor defensa contra el fundamentalismo islámico. Necesitamos responder cuestionando todas las formas de estricta ortodoxia, ya sean religiosas, culturales, políticas o económicas.

Derechos Corporativos vs. Derechos Humanos: ALCA & Plan Puebla-Panamá

Lo principal en la agenda económica de la administración para el hemisferio son el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y el Plan Puebla-Panamá. El ALCA, que algunos activistas lo han caracterizado como "TLC en pedazos" convertiría a toda América Latina (excepto Cuba) en una gran zona de libre comercio, principalmente para la ventaja de las corporaciones de los Estados Unidos. Las regulaciones sobre la inversión extranjera serían mínimas y los gobiernos tendrían que tratar a inversionistas extranjeros de la misma manera que a los negocios nacionales. Como las corporaciones multinacionales pueden sacar del negocio a la mayoría de los negocios locales, la política desacredita los esfuerzos de promover industrias sostenibles en los países pobres. El ALCA incluso permitiría que las corporaciones demandaran a los gobiernos por hacer cumplir cierto tipo de trabajo y estándares ambientales.

Junto con el ALCA, el Plan Puebla-Panamá busca crear una zona extensa de libre mercado, crear una red gigante de rutas y de ferrocarriles, y desarrollar las industrias petrolera y eléctrica desde el Estado de Puebla en México, hasta Panamá. Algunas de las reservas más grandes de petróleo de México se creen que están debajo de las comunidades autónomas Zapatistas en Chiapas, donde la lucha por los derechos democráticos está relegada por la competencia, por el control sobre este valioso recurso. "Se puede ver qué áreas son pensadas por ser las más ricas en petróleo", explicó una integrante de la organización hermana de MADRE en Chiapas, K'inal Antzetik (véase el cuadro en la página 5). "En estos lugares el gobierno ha colocado la mayoría de las tropas". Para las mujeres y hombres campesinos indígenas que viven en estas áreas más pozos de petróleo significan la pérdida de preciadas tierras para la agricultura y de la posterior erosión de su forma de vida.

No hay duda de que el ALCA y el Plan Puebla-Panamá aumentarán la inequidad y el desempleo, crearán muchas más maquilas (fábricas donde se explota a los trabajadores), destruirán recursos naturales y biodiversidad, desplazarán a mujeres y hombres campesinos pobres y Pueblos Indígenas, y provocarán una mayor militarización en la región. Comunidades que son amenazadas por estos "progresos", incluyendo la organización hermana de MADRE, K’inal Antzetik, se oponen a los planes neoliberales e insisten en los derechos humanos de la gente pobre y los Pueblos Indígenas.

Las Raices Humanas del Desastre "Natural"

Si bien el 11 de Septiembre intensificó la recesión en los Estados Unidos, esto ha perjudicado aún más a los países pobres que son económicamente dependientes de los Estados Unidos como mercados de exportación y fuente de inversión. En términos humanos el "bajo crecimiento económico" y "la caída de los precios de materias primas" significan que es probable que mueran otras 40.000 niñas y niños este año en todo el mundo por causas relacionadas con la pobreza y 10 millones más de personas se hundirán en la extrema pobreza, sobreviviendo con menos de 1 dólar por día.

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En Centroamérica la caída de los precios mundiales del café y una de las peores sequías registradas han conspirado para intensificar las repercusiones económicas del 11 de Septiembre. El café es la exportación número uno de Guatemala y el principal recurso de la economía rural.

En el pueblo de Xemal, hogar de Tal Nán Koi, organización hermana de MADRE (véase el cuadro en la página 6), la mayoría de las familias dependen de la cosecha del café de las plantaciones corporativas. Mientras que las compañías como Starbucks han triplicado sus ganancias en los últimos cinco años, estas mujeres y hombres trabajadores no ganan el precio de un cappuccino de Starbucks en un día entero de trabajo.

El colapso del precio del café es global, pero su impacto ha sido más severo en Centroamérica, en donde la sequía ha dejado a 1.5 millones de personas sin alimento suficiente desde el verano del 2001. Desde entonces miles de mujeres y hombres campesinos han huído del campo seco para emprender el peligroso viaje a los Estados Unidos. En Guatemala, como en cualquier otra parte de América Latina, comunidades enteras son dependientes del envío de dinero de sus parientes que trabajan en los Estados Unidos. Pero el 11 de Septiembre ha traído restricciones más severas en la frontera: la xenofobia y el desempleo para los inmigrantes en los Estados Unidos ha aumentado, disminuyendo incluso este último recurso para que la población campesina asegure la supervivencia de sus familias.

Los economistas conservadores atribuyen el colapso del precio del café a "altibajos" del mercado, como si éstas fueran fuerzas de la naturaleza. Realmente la crisis proviene de la decisión del Banco Mundial en los tempranos años 90 de financiar la producción a gran escala del café en Vietnam. El Banco no consideró el hecho de que otros países productores de café no podrían competir con los costos laborales de Vietnam, que siguen estando entre los más bajo del mundo. Vietnam rápidamente se convirtió en el segundo productor más grande de café del mundo, causando una superabundancia en el mercado global. El excedente de producción ha impulsado la baja del precio del café, que un bolsa de 100 libras que se vendía por 140 dólares en 1999 hoy apenas vale 50 dólares.

Si bien la sequía en Centroamérica puede ser natural, pero el desastre observado en las regiones pobres tiene sus raíces en las políticas agrarias. Bajo presión del Fondo Monetario Internacional de pagar deudas externas, los gobiernos de Centroamérica han abastecido a los agroexportadores, dejando las tierras, el crédito y la asistencia técnica fuera del alcance de los pequeños campesinos. Estos mujeres y hombres campesinos pobres carecen de reservas para hacerlo a través de malas cosechas, y se van con la dura elección que muchos enfrentan este año: hambre o migración.

Disminuyendo las ganacias, aumentando la pobreza

Con las escasas perspectivas de trabajo en los Estados Unidos, la población guatemalteca de zonas rurales se están concentrando en la ciudad esperando encontrar trabajos en el sector de la maquila. Incluso antes del 11 de Septiembre el cierre de maquilas fue noticia en toda Centroamérica, en Guatemala 27 fábricas cerraron en el 2001 dejando a más de 11.000 personas desempleadas (sobre todo mujeres jóvenes). Ahora con el empeoramiento de la recesión en los Estados Unidos (mercado para el 90% de ropa hecha en maquila en Centroamérica) más fábricas están cerrando. Los dueños mientras tanto, continúan trabajando para compensar la inversión en ganancias aumentando la explotación al trabajador/a. En un maquila donde Qatit, una organización hermana de MADRE, está activa los encargados presionaron a mujeres trabajadoras para firmar una renuncia después del 11 de Septiembre, otorgando a los dueños de la fábrica la conformidad con las leyes laborales de Guatemala.

Sin la protección de los sindicatos, las 80.000 mujeres y hombres trabajadores de maquila en Guatemala sufren condiciones de trabajo deplorables. La mayoría ganan solamente cerca de 150 dólares por mes y gastan más de un cuarto de sus salarios en el agua por la falta de servicios en los barrios donde viven. Después de todo, para muchas mujeres el no tener ningún trabajo es peor que sus trabajos explotadores. Esa es la razón por la que el activismo en solidaridad con los trabajadores de la maquila necesita estar atento a las tácticas que pueden dar lugar al cierre de la planta o a despidos punitivos. En los Estados Unidos una invitación al "cierre de fábricas de explotación!" puede evocar la necesidad de terminar con las condiciones de trabajo abusivas, pero la organización que verdaderamente apoya las necesidades de las mujeres y hombres trabajadores de la maquila debe reconocer que las familias dependen de estos trabajos para su supervivencia. Vincular los derechos de los trabajadores a los acuerdos comerciales internacionales es una importante forma de hacer a dueños de fábricas, y gobiernos, responsables de asegurar estándares de trabajo mientras reduce al mínimo la amenaza de recortes. Esta estrategia es un aspecto del programa de MADRE "VíNCULOS".

El Plan Colombia y el regreso de los "narco-terroristas"

Para las mujeres y las familias en América Latina una de las tendencias más espantosas impulsadas después del 11 de Septiembre es la posterior militarización de sus sociedades y del espectro de intervención militar creciente de los Estados Unidos. La tendencia es ejemplificada por el Plan Colombia, un paquete de ayuda de 1,3 mil millones de dólares que hacen a Colombia el tercer receptor mundial más grande de ayuda militar de los Estados Unidos. Esta ayuda intenta interceptar el tráfico de heroína y cocaína desde el origen erradicando el cultivo de coca en el sur de Colombia. Pero hacer esto significa enfrentar a las guerrillas de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) que controlan estas áreas y alimentar el conflicto de 38 años en Colombia proveyendo a los militares cantidades masivas de armas y de financiamiento.

Por otra parte la ayuda a los militares colombianos significa la ayuda indirecta para los brutales grupos paramilitares que están allegados al ejército. Estas fuerzas son responsables del 75% de las violaciones de los derechos humanos en el país, incluyendo cerca de 3.500 matanzas por año y el desplazamiento de más de dos millones de personas. Los militares colombianos y las FARC también están acusados de violaciones a los derechos humanos.

Los "guerreros contra la droga" después del 11 de Septiembre no perdieron tiempo intentando obtener una parte de los 40 mil millones de dólares del presupuesto militar de emergencia autorizado por el Congreso. Reestableciendo la etiqueta de "narco-terrorista" de los tiempos de Reagan, los republicanos de la casa, el gobierno colombiano y los que hacen cabildeos para los fabricantes de armas de Estados Unidos convocaron a una extensión de la guerra contra las drogas en nombre de la lucha contra el terrorismo. Es sabido que los militares colombianos utilizan entrenamiento y equipos designados por misiones contra narcóticos para realizar operaciones contra las FARC, haciendo cualquier distinción puramente académica entre la guerra de la droga y las operaciones de la contrainsurgencia del Estado.

Ahora, la administración Bush está considerando eliminar la distinción en conjunto. En Enero del 2002 el Departamento de Estado anunció un nuevo esfuerzo de la contrainsurgencia que permitiría que el gobierno Colombiano utilice directamente la ayuda de los Estados Unidos para las operaciones contra las FARC. La decisión representa una peligrosa escalada de la implicación de los Estados Unidos en el conflicto colombiano. Para la gente en América Latina, el cambio de política es un misterioso retorno a los años 80, cuando los Estados Unidos apoyaron a los regímenes criminales y a los paramilitares que mataron a cientos de miles de personas en Centroamérica.

�El final de la historia?

Hemos escuchado frecuentemente desde el 11 de Septiembre que los ataques "cambiaron todo" pero todavía gran parte del mundo continúa tristemente sin ningún cambio. En Africa Subsahariana, la región más pobre del mundo, temas como SIDA, acceso a agua potable y la cancelación de la deuda continúan siendo tan urgentes como antes. Considerando a Ruanda: casi ocho años después del genocidio el 11% de la población está infectada con el VIH (la estadística indica el 8% para Africa Subsahariana en total; y el 0,6% para los Estados Unidos). Los relativamente pocas mujeres y hombres pacientes con SIDA que tienen acceso a cuidado hospitalario a menudo se encuentran hacinados dos en una cama. Casi uno de cada cinco niñas y niños en Ruanda muere antes de los cinco años de edad por enfermedades fácilmente prevenibles, muchas causadas por la falta de tratamiento del agua.

Estos alarmantes indicadores de salud y el sufrimiento humano que existe detrás de ellos han empeorado constantemente desde el genocidio, en gran parte porque los encargados de formular las políticas le han dado prioridad al pago de la deuda externa de Ruanda sobre la vida de su gente. Oxfam estima que acarrear agua limpia a las comunidades rurales en Ruanda podría ahorrar las vidas de 6.000 niñas y niños que mueren cada año de diarrea. El proyecto costaría mucho menos que los 42 millones de dólares que Ruanda paga por el mantenimiento de la deuda al año. Pero con un presupuesto de salud pública que apenas alcanza el 10% de lo que el gobierno paga por la deuda, el agua potable permanece fuera del alcance de la mayoría de la población rural en Ruanda.

Durante varios años el movimiento de justicia mundial ha exigido la cancelación de la deuda para los países más pobres del mundo, como parte del programa de alivio de la deuda vinculado al desempeño de los gobiernos en cubrir las necesidades básicas de la gente. La administración Bush se opone incondicionalmente a la cancelación de la deuda. Después del 11 de Septiembre Bush prometió rápidamente la reprogramación de pagos de la deuda y una ayuda por mil millones de dólares a Pakistán. El mensaje fue claro: un alivio de la deuda externa puede ser obtenido como intercambio por la cooperación con los Estados Unidos, mientras que los registros gubernamentales sobre reducción de la pobreza, promoción de salud pública, o el respeto a los derechos humanos son irrelevantes.

Sharon y su furia: Antiterrorismo como máscara para el terrorismo

El ultimatum "están con nosotros o con los terroristas" dado por Bush a los gobiernos del mundo fue interpretado por muchos gobiernos (como por ejemplo India, Rusia, China, Pakistán y Colombia) como una licencia para la ofensiva contra grupos rebeldes y movimientos nacionalistas. En Israel, la explotación del 11 de Septiembre fue especialmente rápida y de gran envergadura. El 13 de Septiembre el diario hebreo Ma’ariv describió los ataques en los Estados Unidos como "una rara oportunidad ... de utilizar contra el terrorismo la clase de medios que [Israel antes] no se atrevió a utilizar por miedo a la reacción internacional".

Estos "medios" han incluído el bombardeo a barrios civiles con helicópteros de ataque provistos por los Estados Unidos y el inicio del ataque a hogares, escuelas y hospitales. Pero lejos de "arrancar de raíz al terrorismo", la guerra de Sharon ha producido solamente más pena, rabia y amargura entre la población palestina, generando un clima de desesperación y desesperanza que alternadamente da lugar para el extremismo. "Nadie nació terrorista suicida", dijo Su Schachter, integrante de MADRE y activista en el movimiento de mujeres israelíes por la paz; "Estos son invariablemente gente joven de los campos de refugiados más pobres. Estos jovenes han crecido mirando a sus madres y padres humillados, sus hermanas y hermanos golpeados, arrestados o heridos, sus sueños extinguidos por la pobreza y la violencia del ejército israelí. Nada de esto justifica el terrorismo; ayuda simplemente a explicarlo. Para entender cómo un hombre joven podría ser marcado por la ideología de odio del Hamas, solo basta con visitar un campo de refugiados, una vez que se observe como es haber crecido allí entenderá porque hay bombardeos suicidas, estará agradecido de que no es mayor en número".

Así como la represión israelí ayuda a generar el extremismo palestino los ataques palestinos contra civiles israelíes impulsa la ayuda a Israel para los asaltos de Sharon. El espiral de violencia se está perpetuando a sí mismo, consolidando las fuerzas más reaccionarias de cada sociedad. De hecho, fundamentalistas religiosos y demagogos de derecha, israelíes y palestinos, tienen un interés adquirido en el presente conflicto. Cada nueva muerte realza su capacidad de movilizar a la gente en base al miedo y al odio. Mientras tanto, las progresistas mujeres y hombres palestinos e israelíes hacen frente a un desafío compartido: demostrar que las necesidades básicas de la gente (materiales, sociales y espirituales) son mejor atendidas por el apoyo a los derechos humanos y el proceso democrático que por el fundamentalismo religioso, provocador o nacionalista en extremo.

Para los progresistas del Medio Oriente el 11 de Septiembre ha renovado la urgencia de este desafío. En Israel, la brutalidad de Sharon ha sido resuelta por un movimiento revitalizado por la paz*. En la sociedad palestina también los progresistas están convocando a un alto en el proceso del conflicto armado. El valiente líder palestino, Hanan Ashrawi, recientemente indicó: "¿Cuándo y por qué permitimos a algunos en nuestro medio que interpretaran los ataques militares israelíes contra inocentes vidas palestinas como licencia para hacer lo mismo a sus civiles?"

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Conclusión

De todas las tendencias que emergieron a partir del 11 de Septiembre al menos una ofrece una luz tenue de esperanza: en comunidades alrededor del mundo la gente ha renovado el llamado por la paz y los derechos humanos. En los Estados Unidos, incluso entre algunas de las familias que perdieron a sus seres queridos el 11 de Septiembre, el temor y la pena se han encauzado en demandas por la paz y la justicia. En América Latina la gente pobre y los Pueblos Indígenas se están organizando local, nacional e internacionalmente para enfrentar las amenazas del neoliberalismo y la militarización. En áfrica, activistas por la justicia social están exigiendo políticas basadas en la gente para revitalizar el continente; en Palestina e Israel, la gente sigue insistiendo que el terrorismo y la violencia militar contra civiles son dos lados de la misma moneda y ambos deben terminar inmediatamente. MADRE es parte de todos estos esfuerzos, estamos indignadas por la destrucción y el oportunismo de la derecha que han conmocionado al mundo desde el 11 de Septiembre, pero nuestro trabajo con mujeres cuyas vidas, familias y comunidades están en el frente de ataque de los conflictos mas afianzados del mundo, nos da mucha fortaleza. Junto a nuestras organizaciones hermanas y nuestros 23.000 integrantes, la respuesta de MADRE al 11 de Septiembre ha sido intensificar nuestra lucha por la justicia y los derechos humanos en todo el mundo.

End Notes


1 El Neoliberalismo defiende esa mínima intervención del gobierno y la producción sin restricciones (es decir, "liberal"), el comercio y el intercambio son el eje del crecimiento económico. En teoría, este crecimiento beneficiaría a toda la población, pero la teoría ignora las desigualdades de clase construídas en base a categorías como género, nacionalidad y raza, que aseguran que no todas/os se beneficien igualmente de los "buenos tiempos" económicos. Para más información, veáse MADRE "¿Qué es lo tan liberal del Neoliberalismo?" Inglés, Francés o Español (Otoño 1998)."

2 Para más información acerca del impacto de las políticas neoliberales sobre la pobreza y desigualdad, visite http://www.globalissues.org/TradeRelated.

3 The Washington Post, 3/10/01.

4 "El aumento de la pobreza en el contexto de los ataques terroristas en los Estados Unidos: Milliones de personas condenadas a la pobreza en 2002". Banco Mundial, 1/10/01.

5Visite http://www.batshalom.org para conocer más sobre la organización de mujeres activistas israelíes por el fin de la ocupación.

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