Beijing +10: Prioridades y Perspectivas sobre la 49na Sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer
La Plataforma de Acción de Beijing, el documento producido en la Conferencia Mundial sobre la Mujer de las Naciones Unidas realizada en Beijing en el año 1995, representa el conjunto de compromisos más extensos que los gobiernos hayan hecho en avance de los la igualdad y los derechos humanos de las mujeres. Diez años después, el proceso de revisión Beijing +10 nos ofrece la importante oportunidad de analizar los avances de los gobiernos en la implementación de esos compromisos y confirmar una agenda de derechos humanos de las mujeres en un momento político de hostilidad creciente en contra de los derechos humanos.
Nuestra época es generalmente definida como la era "post 11 de Septiembre". Esta definición comprende las perspectivas de poderosas instituciones a nivel mundial, empezando por el gobierno de los Estados Unidos. Sin embargo, no refleja las prioridades de la mayoría de la población del mundo, en particular, las prioridades de las mujeres pobres y sus familias. Desde el año 2001, la "guerra contra el terrorismo" comenzó a controlar la formulación de políticas a nivel mundial y ha sido utilizada para demorar el tratamiento de cuestiones urgentes como la eliminación de la violencia en contra de las mujeres y el detenimiento del contagio de enfermedades prevenibles, incluyendo al SIDA. Esta guerra también otras prioridades destructivas, como el aumento del gasto militar y la expansión de los tratados de libre comercio.
La situación actual de militarismo, nacionalismo y fundamentalismos religiosos y neoliberales ha generado una crisis intensificada en términos de derechos humanos de las mujeres en general y una reacción en contra de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Esta situación ha creado serios obstáculos para el avance de la Plataforma de Acción de Beijing y otras difíciles victorias del movimiento internacional de mujeres. No obstante, debemos buscar formas de avanzar en vez de simplemente defender una agenda de derechos humanos de las mujeres. Por ejemplo, tenemos que luchar para fortalecer las relaciones entre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (MDGs, por sus siglas en inglés) y la Plataforma de Acción de Beijing. Tenemos que rechazar firmemente las violaciones de los derechos humanos de las mujeres en nombre de la seguridad nacional o la cultura. Debemos priorizar una crítica de la política de los Estados Unidos. Por ser responsable de la "guerra contra el terrorismo", como el país más rico del mundo liderando los intereses en el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, por ser el único país industrializado que se niega a ratificar la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en ingles) y permitir que activistas de derecha influencien las políticas en nombre de la religión, como único miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en mostrar desprecio por los principios de cooperación internacional y la Carta de las Naciones Unidas, los Estados Unidos deben ser analizados de manera especial en cuanto a las violaciones de los derechos humanos de las mujeres.
Por lo tanto, MADRE sostiene que, para lograr avances de los derechos humanos de las mujeres los gobiernos durante la 49na sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer debe reafirmar la Plataforma de Acción de Beijing y comprometerse a llevar adelante acciones firmes respetando, protegiendo y cumpliendo con los derechos humanos de las mujeres. MADRE también sostiene que:
Desarrollo Sostenible y Políticas Macroeconómicas:
- Los Derechos Humanos deben ser los principios dirigentes de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y las políticas macroeconómicas promovidas por las instituciones financieras internacionales.
- El desarrollo sostenible y la justicia económica deben ser objetivos de las políticas macroeconómicas. Hacemos un llamado por el reconocimiento de la perspectiva y experiencia de las Mujeres Indígenas en alcanzar un nivel de desarrollo sostenible y por el reconocimiento de sus derechos y perspectivas en la formulación de políticas económicas en el ámbito internacional y a nivel nacional.
- Según lo establecido internacionalmente, los Estados Unidos deben contribuir con su parte de financiamiento para el desarrollo destinando el 0.7% de su PNB (Producto Nacional Bruto) en asistencia al desarrollo y aceptando la cancelación de la repudiable e insostenible deuda de los países pobres.
Ver las posiciones de MADRE sobre las Mujeres Indígenas, Justicia Económica y los Objetivos del Milenio.
Confrontando al Militarismo:
- Condenamos el uso de la violencia contra la población civil, ya sea perpetuada por los estados o por actores no gubernamentales.
- Consideramos que la "guerra contra el terrorismo" de los Estados Unidos (incluyendo el aumento en el gasto militar, invasión, ocupación, tortura, destrucción de infraestructuras civiles y las violaciones de los derechos civiles y políticos dentro y fuera del país) solamente han perpetuado las causas del terrorismo y han negado los estándares de implementación de derechos humanos por parte de los gobiernos en todo el mundo.
- Rechazamos el militarismo como respuesta no efectiva a los actos de terrorismo y hacemos un llamado por una reconceptualización de la "guerra contra el terrorismo" que aborde las causas básicas del terrorismo no solamente en relación a sus manifestaciones en actos de violencia.
Ver las posiciones de MADRE sobre las Elecciones en Irak y la crisis en el Medio Oriente.
Promoviendo el Derecho a la Salud, Bienestar y los Derechos Sexuales y Reproductivos:
- Denunciamos las violaciones de los derechos sexuales y reproductivos en nombre de la cultura o la religión.
- Reafirmamos que todas las mujeres tienen derecho a una vida libre de violencia, sin casamientos tempranos y forzados, mutilaciones genitales, tráfico sexual, "asesinatos por honor" y violencia doméstica. Reafirmamos el llamado de la Asamblea General de las Naciones Unidas realizado en el 2003 solicitando al Secretario General un estudio global sobre las formas de violencia contra las mujeres. Dicho estudio debe considerar los derechos sexuales de las mujeres como derechos humanos.
- Denunciamos los intentos llevados a cabo por los gobiernos como los Estados Unidos para negarle en particular a las mujeres y niñas su derecho a servicios accesibles, seguros y legales de aborto, a una completa y válida educación sexual, servicios de salud sexual y reproductiva; y su derecho a tomar decisiones informadas y autónomas en relación a su sexualidad, incluyendo su orientación sexual.
- Condenamos la influencia de la ideología fundamentalista cristiana en la formulación de políticas internacionales relacionadas al SIDA bajo el gobierno de Bush. Rechazamos la posición del gobierno de privilegiar la abstinencia como una estrategia de prevención y sus esfuerzos de obstaculizar el uso de condones a nivel mundial. Instamos por el acceso universal a programas de prevención y tratamiento de VIH/SIDA diseñados en el marco de los derechos humanos, incluyendo el acceso universal a medicinas genéricas antiretrovirales y métodos anticonceptivos como microbicidas y condones para mujeres.
Ver las posiciones de MADRE sobre Derechos Sexuales, el Derecho a Decidir, SIDA y Violencia contra la Mujer.

